CERRADURA INTELIGENTE WIFI EZVIZ DL50FVS CON RECONOCIMIENTO FACIAL
La cerradura inteligente WIFI EZVIZ DL50FVS integra funciones avanzadas de control de acceso con tecnologías de reconocimiento facial 3D, sensores biométricos y conectividad remota.
Su diseño robusto y multifuncional permite una instalación segura en viviendas, oficinas y accesos de alto tránsito.
Su sistema de reconocimiento facial 3D con luz estructurada de doble lente garantiza identificación precisa y rápida, incluso en condiciones de baja iluminación.
Este método sin contacto reduce el desgaste físico de la cerradura y mejora la higiene del acceso.
El rango de reconocimiento está optimizado para usuarios entre 1,2 y 2 metros de altura, cubriendo una amplia variedad de estaturas.
La cerradura inteligente ofrece múltiples métodos de desbloqueo: huella dactilar de alta sensibilidad (desde el interior), códigos PIN personalizados, conexión por Bluetooth, llave mecánica tradicional y desbloqueo remoto mediante la app EZVIZ.
Esta versatilidad permite adaptarse a distintos niveles de seguridad y hábitos de los usuarios finales.
Incluye pantalla IPS a color de 4" (en el interior),que permite la visualización directa de visitantes, configuraciones locales y control del acceso.
Incorpora videollamada bidireccional con cámara integrada, lo que la convierte en una solución todo-en-uno para control de accesos y videovigilancia.
El dispositivo cuenta con batería de litio recargable de 5.000 mAh, con autonomía estimada de hasta 4 meses y posibilidad de carga de emergencia vía USB-C.
Además, el sistema emite alertas de batería baja a través de la app y en la pantalla.
La cerradura inteligente DL50FVS integra protección contra sabotajes, bloqueo automático tras intentos fallidos, alarma sonora y un cilindro mecánico de seguridad nivel C, lo que la hace adecuada para entornos donde se requiere alta protección.
La administración remota permite gestionar permisos temporales o permanentes, facilitando el acceso a usuarios autorizados sin intervención física. Todo el procesamiento de datos se realiza localmente en el chip, reforzando la privacidad del sistema.